Hoy, con la misma determinación con que Sor Juana se cortaba el pelo si no llegaba a estudiar lo que se proponía, voy a dejar de escribir poesía.
Hoy, con el mismo pacto tácito con el silencio con que Oliveira y los del Club de la Serpiente no le dicen a La Maga que Rocamadour (Rocamadour, bebé...) ha muerto, voy a dejar de escribir poesía.
Hoy, con la misma eternidad con que el Coronel Aureliano Buendía recuerda el día, aquel día, que su padre lo llevó a conocer el hielo, voy a dejar de escribir poesía.
Esta misma puta noche, con el mismo descaro con que un pelotudo toca bocina a las dos menos veinte de la mañana, voy a dejar de escribir poesía.
¡Porque no sirve para nada! Porque en el maldito momento de escribir poesía hay un lápiz. Porque donde hay un lápiz hay una mano. Y donde hay una mano torturando un papel, hay un sinfín de historias más que merecen ser contadas. Más. Como las cucarachas. Donde ves una cucaracha, hay cuarenta, leí.
Cuarenta cucarachas. Y vos ves una. Y de seguro vuela. Las cucarachas no son poesía.
Donde dices que hay cuarenta, apenas hay una. Y es un engaño horrible.
Porque la poesía no está en la erudición ni en la pinche y aburridísima muerte filosófica, ni en la precocidad de publicar un libro antes de los veinte años a no ser que te llames Rimbaud o te lo hayas garchado a Verlaine. Dos de dos.
Hoy, porque sí, o no, con tantas razones como dada se llama dada, voy a dejar de escribir poesía.
Porque todo, Córdoba, vos, y vos, pero en especial yo, y mis panfletos poemáticos, nos podemos ir a la mierda, rapidito, en patineta, en bici, en colectivo, a la mierda.
Hoy voy a dejar de escribir poesía, ese intento patético y reverencial de creerse que uno puede estar a la altura de lo universal
esa egolatría ridícula de creer que en esas cifras, las cifras de las palabras, hay algo trascendente, que va más allá.
Nada va más allá si nadie lo entiende.
Yo no voy a escribir más poesía.
No es mentira. Mentira es la poesía. Yo no voy a mentir más.
Nada que se agote en treinta palabras es
a) un reflejo de la belleza
b) misivas para un ser amado
c) espejo del mundo
si
a) nadie las lee
b) nadie las entiende
c) a nadie le interesa.
La poesía es, ni sé qué es, y ¿saben qué? La gente dice que no se sabe qué ---- es una poesía.
Que no hay algo que defina la poesía.
Pero en cuanto algo se asoma mucho a una poesía o se aleja mucho de la poesía o le baila por los costados,
no es nada.
Yo
quería hoy
que la ciudad me toque con su varita mágica, con la varita de la lluvia, de que es Nueva Córdoba y es viernes y no hay tanto ruido, y creo que
escribir algo así como una poesía. Esa cosa que nadie dice saber qué es, pero de repente, todos parecen acordar en que tiene ESTA forma ESTAS palabras ESTAS alusiones ESTO, ¡ESTA!
La poesía, es el mal de todos los siglos.
Hacete un favor, y hacele un favor a la poesía, y no la nombre(mo)s más. Así veamos alguna vez si sabemos de qué se trata.
Al cabo que nunca fue lo mío.
Trucos para vencer al Jabberwocky, u otras tantas mentiras o verdades universales. /// No quiero que pierdas tu tiempo, sin embargo ¡cómo pierdo el mío!
viernes, 29 de noviembre de 2013
lunes, 11 de noviembre de 2013
Corolario II
[en el fondo siempre
estamos contando la misma historia]
vas a aparecer [amor]
como siempre te has aparecido
en los poemas
en la vida
a hurtadillas
venido del cielo
colgado del telar añil de la noche
una y mil veces
salvador
miércoles, 30 de octubre de 2013
Oda al delirio post medianoche
Muerte
a la inercia al desgano a la muerte a la pasividad de piedra en el camino de la calle sin tránsito
muerte a los desapasionados a los giles y a los tabúes
hasta que de la muerte les nazca la vida por la que no luchan o no dejan luchar
Muerte
al ser de blanco donde se es de rosa o como sea
muerte a la intertextualidad que nadie entiende
muerte a los eruditos
y a los que se creen eruditos
muerte a las citas de autores que ni has leído
Muerte al absurdo y a la rebelión y al existencialismo y a los catálogos en la literatura
Muerte al desvelo al destierro a la resistencia a irse a dormir
Muerte a la espera de la hora final del día para sentir que se empieza de cero
[¡la vida está en el instante de acción! la mano que escribe la boca que sonríe despotrica grita consuela
los ojos que miran lloran saltan los dedos que van pintando pieles ajenas
el roce la caricia el recelo el celo el enojo la vida está en ese instante de ... ]
Muerte a los que se quejan de los desganados
Muerte a los libros que se leen por obligación por compromiso
¡La vida está en la convicción!
La entrega sacrificio la pasión la epopeya el canto al pasado la búsqueda de los orígenes la música
¡El porvenir!
Viva quede resuene la pasión
escribir
con pasión
oír
con pasión
hacer el amor
con pasión
desapasionarse
¡pero con pasión!
con la convicción y seguridad de que la pasión no engendra
pero no desapasionarse sin cuestionárselo sin decírselo sin ricriminárselo
bailar
con pasión
estudiar
con pasión
quejarse llorar criticar leer dejar de leer matar el tiempo o hacerlo vivir reír destruir
¡pero con pasión!
¡pero a sabiendas!
ni víctima ni tierra aplastada ni hora y lugar
¡pasión!
...
Muerte a las palabras de aliento
muerte a esas píticas que exaltan las pasiones
¡Ni yo misma me digo qué hacer!
Mañana voy a tener hambre de dormir hasta que se pase la época del esfuerzo de la evaluación
Muerte a la indecisión
o Vida
yo
qué sé yo
No saber...
¡pero con pasión!
a la inercia al desgano a la muerte a la pasividad de piedra en el camino de la calle sin tránsito
muerte a los desapasionados a los giles y a los tabúes
hasta que de la muerte les nazca la vida por la que no luchan o no dejan luchar
Muerte
al ser de blanco donde se es de rosa o como sea
muerte a la intertextualidad que nadie entiende
muerte a los eruditos
y a los que se creen eruditos
muerte a las citas de autores que ni has leído
Muerte al absurdo y a la rebelión y al existencialismo y a los catálogos en la literatura
Muerte al desvelo al destierro a la resistencia a irse a dormir
Muerte a la espera de la hora final del día para sentir que se empieza de cero
[¡la vida está en el instante de acción! la mano que escribe la boca que sonríe despotrica grita consuela
los ojos que miran lloran saltan los dedos que van pintando pieles ajenas
el roce la caricia el recelo el celo el enojo la vida está en ese instante de ... ]
Muerte a los que se quejan de los desganados
Muerte a los libros que se leen por obligación por compromiso
¡La vida está en la convicción!
La entrega sacrificio la pasión la epopeya el canto al pasado la búsqueda de los orígenes la música
¡El porvenir!
Viva quede resuene la pasión
escribir
con pasión
oír
con pasión
hacer el amor
con pasión
desapasionarse
¡pero con pasión!
con la convicción y seguridad de que la pasión no engendra
pero no desapasionarse sin cuestionárselo sin decírselo sin ricriminárselo
bailar
con pasión
estudiar
con pasión
quejarse llorar criticar leer dejar de leer matar el tiempo o hacerlo vivir reír destruir
¡pero con pasión!
¡pero a sabiendas!
ni víctima ni tierra aplastada ni hora y lugar
¡pasión!
...
Muerte a las palabras de aliento
muerte a esas píticas que exaltan las pasiones
¡Ni yo misma me digo qué hacer!
Mañana voy a tener hambre de dormir hasta que se pase la época del esfuerzo de la evaluación
Muerte a la indecisión
o Vida
yo
qué sé yo
No saber...
¡pero con pasión!
domingo, 27 de octubre de 2013
el cielo
tormenta la noche callada
cristaliza doce minutos
trece catorce quince
en una sola ventisca invasora
para morir de vos en vos
por vos
tormenta vos
la noche callada
se hace eterna y ofusca
gira y tambalea en la eternidad
parpadeante
la eternidad oblicua
del tiempo torcido
la noche viene izando banderas
pendiendo del cielo
arañando un peñasco
parece venirse encima
desplomarse sobre
caerse delante
asomarse tras
esperarte en
el malón del cielo se bate en lanzas
arde la noche cautiva
como un hechizo prohibido
vos
hundes tus manos en el aire
para cazarme como a las hojas?
tus manos en el aire tantean
el cielo venido a pedazos
queda más que mecernos?
en la noche vos
en la tormenta
queda más?
en tus manos vos
el cielo
las hojas abatidas se espiran
en el viento
queda algo?
tras vos la nada
el vacío vos
la tierra
olor a lluvia vos
vos quedas
cristaliza doce minutos
trece catorce quince
en una sola ventisca invasora
para morir de vos en vos
por vos
tormenta vos
la noche callada
se hace eterna y ofusca
gira y tambalea en la eternidad
parpadeante
la eternidad oblicua
del tiempo torcido
la noche viene izando banderas
pendiendo del cielo
arañando un peñasco
parece venirse encima
desplomarse sobre
caerse delante
asomarse tras
esperarte en
el malón del cielo se bate en lanzas
arde la noche cautiva
como un hechizo prohibido
vos
hundes tus manos en el aire
para cazarme como a las hojas?
tus manos en el aire tantean
el cielo venido a pedazos
queda más que mecernos?
en la noche vos
en la tormenta
queda más?
en tus manos vos
el cielo
las hojas abatidas se espiran
en el viento
queda algo?
tras vos la nada
el vacío vos
la tierra
olor a lluvia vos
vos quedas
martes, 22 de octubre de 2013
Breve cliche de un amor o Las langostas
eran dos almas
que se pensaban poesía
y en la noche de la vida
bondadosa alcahueta
que se pensaban poesía
y en la noche de la vida
bondadosa alcahueta
cazaban el mar
con sus redes tontas
abrazaban el cielo
con su cuerpecito blanco
dormían al arrorró
de la cuna lunar
eran dos almas
se creían amor
del puro del sabio
del fuerte del que no existe
sino en los pingüinos
y los elefantes con sus trompas
de beso
nariz con nariz
pero era la vida
prostituta torpe
infame estafadora
la vida
y el mar tiene la fuerza del centro de la tierra
y el cielo es el cielo
algunos dicen que no existe
otros
que si miras bien junta todas las galaxias
y rompió las redes y ahogó las sirenas
y quebró los brazos e incendió los versos
y en la descomunal noche
de la vida
virgen redentora
nena caprichosa
mirarse sin fin era el augurio
del fin que se venía al galope
de los cuatro jinetes
del diluvio universal
del vacío amargo
de las botellas en la mesa
y el humo revoloteante
como fantasmas cargosos
y es que eran dos bichos nimios
dos langostas feas
con las patitas quebradas
y se creían
más allá
de todo y de nada
de la vida
esa energía brutal y arrasadora
que mezcla cielos y mares
y se los traga sin cerrar los ojos
que mezcla cielos y mares
y se los traga sin cerrar los ojos
y a la vida
con sus manos frotándose
con la constancia acezante
de su paso fúnebre
a la vida con sus regateos
y sus fondos malversados
con el torso tras el escritorio
y la sonrisa condescendiente
no le gustaba salir perdiendo
lunes, 21 de octubre de 2013
La mente, ese misterio (que no sabría explicar)
La mente es algo extrañísimo.
Primer ejemplo idiota.Hoy, en el parcial de Literatura Francesa, bah, de "Literatura de Habla Francesa"(?), cuando leí la segunda consigna, Referirse a la Nouveau Roman, o sea, Nueva Novela, pensé que teatro en francés se escribe raro. Porque mi francés es demasiado escaso y porque creo que tenía esas dos tildecitas que...
En fin, yo me pregunto por qué no en lugar de leer Nouveau Roman y pensar 1950, o Sarraute, o como quiera que se escriba, yo pensé que teatro en francés etcétera.
Hay una infinidad de cosas que podría haber pensado, y casi que estuve relajada de leer Roman, ortografía tan castellanizable (?), por oposición a como quiera que se escriba teatro en francés. Soy muy mala, en serio.
No, no voy a buscar en google.
Ejemplo idiota 2. La profesora de lingüística, el año pasado habló del mismo ejemplo: Si a un niño le dices que es alérgico al huevo y se lo repites toda su fucking infancia, cuando el niño coma un huevo le va a dar una patatús al hígado que ni te cuento.
Y ni hablar de esa extraña vocación quijotesca de la mente humana de ver cosas que no hay o de esperar cosas que uno sabe que nada que ver. Me sigue intrigando demasiado cómo se supone que una anoréxica puede verse gorda en el espejo, o cómo un esquizofrénico ve o escucha gente que no está.
Y no nada más eso, la mente es muy frágil, la percepción sensorial un total engaño: el alcohol, la marihuana, muchas drogas, hasta el mismo agotamiento distorsionan los sentidos.
De verdad que es muy engañoso.
Los simbolistas y los surrealistas estaban acertando con fatalidad cuando planteaban que el mundo es inaprensible totalmente. Los sentidos son lo suficientemente limitados como para dudar de que esa lámpara es tal como yo la veo. Y más cuando uno de esos sentidos empieza a dañarse. Desde que me di cuenta que veo mal, el mundo me parece una estafa terrible. Yo me estaba perdiendo la verdad de las hojas en los árboles, la infinitud de líneas que uno normalmente ve en un edificio.
¡Es una trampa!
Mi paranoia me dice que creer que lo que vemos es algo cierto, cierto de certeza o certidumbre, no de verdadero, es un infantilismo absurdo.
La semiótica con su clausura: todo es signo,todo está en lugar de algo, no hay afuera del signo, la puerta detrás tuyo es signo, el espesor de lo real es interdiscursivo, casi que va pegando en el blanco. No porque no haya una puerta, sino porque cómo comprendes una puerta sin el signo, sin lo que la puerta debería ser: pedazo de madera, picaporte, cerradura, de lo que la puerta significa: puedes entrar, puedes salir.
El hecho de que la comprensión del mundo funcione simbólica y linealmente es el argumento contundente para afirmar que el mundo es incierto,y la percepción un engaño.
En la sola mediación del signo algo tiene que perderse. El conocimiento nunca es directo, se hace através de los sentidos, ya lo dijo Peirce, pero no sólo eso, sino que los sentidos son limitados y volubles. Mientras yo escribo esto, y mientras vos lees esto, es muy posible que hayas ignorado el ruido del auto que pasa.
Y no solo la relación mente/mundo, sino que la relación mente/cuerpo está plagada de engaños que también podrían ser simbólicos (?). Hoy en el gimnasio escuchaba gritar a la profesora de spinnin, una mujer con tanta energía como una canción metalera, que alentaba a las chicas diciendo "vamos, aquí no existe el cansancio", y entonces vos escuchabas las cadenas de las bicis yendo un poquito más rápido. Casi como si la frase "aquí no existe el cansancio" realmente aboliera el cansancio.
Me acuerdo que cuando iba a danzas clásicas, noviembre, Santiago del Estero, cuatro de la tarde, cuarenta grados de calor, las chicas (todas en realidad) llegábamos quejándonos del calor. Pero ellas (ellas las copadas, las avanzadas) ritualmente se ponían sus cancanes, los torsos, algunos manga larga, y sus polainas, y realmente, mientras bailaban no sentían el calor.En serio. Una de las chicas llegaba transpirando, pero mientras bailaba no lo hacía. O el dolor, no sé qué onda esas mujeres. La profesora nos taladraba la cabeza cada clase con que el dolor y el cansancio, el resfrío (?) son cosas de la mente. Y lo decía de esa forma natural, tan convencida que vos decías "será que esta señora realmente cree eso"... Pero viendo a las chicas avanzadas, en sus posiciones tan circensemente imposibles y antinaturales, con la cara de placidez de que lo que están haciendo es tan sencillo como lavarse las manos lo hace a uno dudar.
Es todo muy misterioso cuando se trata de humanidad.
O no, y yo tendría que dejar de estudiar esos tontos movimientos vanguardistas, o dormir más, o pensar menos, son todas opciones viables.
Au Revoir, mon ami.
O como quiera que se escriban esas cosas en francés.
O no, y yo tendría que dejar de estudiar esos tontos movimientos vanguardistas, o dormir más, o pensar menos, son todas opciones viables.
Au Revoir, mon ami.
O como quiera que se escriban esas cosas en francés.
sábado, 19 de octubre de 2013
Breve párrafo de descarga cerebral, no lo leas
Explotar la cabeza como un maíz en aceite para que se infle con todas las de la ley la transgresión y la condena y recién ahí sentir que la ciudad abajo gritona ajetreada atareada agobiada podría sernos una solución para enfrentarse con el vicio y la miseria que vamos amontonando en la pereza y las noches y mediodías de deliverys y cascadas de sueño durmiente de rieles a ningún lado para perderse agotados en esta estupidez de no saber ni a dónde se va pero ya tienes tenés el boleto en la mano como el mejor de los idiotas que no sabe ni que p es pasillo ni que v ventana y que el hombre gordo ha ocupado tu asiento maldición eterna al hombre gordo que roncó esa noche y roncará siempre en la eternidad cíclica de los viajes en colectivo del rearraigo y el desarraigo de veredas infecciosas todos estos fines de semana maldita Nueva Córdoba ardes abajo y uno tan metido en los papeles malditos papeles arden solos en su multiplicidad infinitud abismo infierno de significantes sin ningún maldito significado ni sentido más que estar esta tarde encerrado y qué calor que hizo
dijo una vez Tzara que todavía se encuentra muy simpático y yo digo ante las circunstancias la hora que es sábado y que Córdoba nunca atina a callarse y por eso yo tampoco digo ante las circunstancias que tengo hambre y que realmente hace mal muy mal pasarse el día leyendo
amén.
dijo una vez Tzara que todavía se encuentra muy simpático y yo digo ante las circunstancias la hora que es sábado y que Córdoba nunca atina a callarse y por eso yo tampoco digo ante las circunstancias que tengo hambre y que realmente hace mal muy mal pasarse el día leyendo
amén.
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